EL PERFECCIONISTA
Entonces fue al desierto, a
escribir. Quería la inspiración perfecta para el concurso literario.
Se acostó en su tienda de
campaña, con el block abierto y la pluma en la mano.
Luego de una larga búsqueda, su
familia lo encontró en la carpa, en el desierto profundo.
Su esquelética mano aún sostenía
la pluma sobre su block en blanco.
P.T.M
Concuerdo con la hipótesis; con frecuencia la búsqueda obsesiva de la perfección conduce al inmovilismo, a terminar metafóricamente como un esqueleto, un muerto en vida.
ResponderEliminarPero seamos justos, para los escribidores la musa inspiradora suele ser una dama elusiva.
Que tristeza ver como el tiempo arruina todo👠
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